Los principales atlas anatómicos describen en detalle los órganos y músculos del cuerpo. Sin embargo, las fascias, que recubren estas estructuras, generalmente se dejan a la imaginación del lector. Normalmente, se describen áreas locales de fascias, que se caracterizan solo por una de sus funciones menores: la de una cubierta opaca. De igual manera, los anatomistas entienden el tejido conectivo como algo que debe extirparse para estudiar con detenimiento las articulaciones, los músculos, los órganos y los tendones. Muchos diseccionan con nociones preconcebidas basadas
en sus estudios de textos anatómicos previos. Desafortunadamente, estos estudios están destinados a describir solo una parte del aparato locomotor. Las fascias, como parte integral de este sistema, se ignoran o se descartan.